Con la llegada de las locomotoras el mundo se volvió más pequeño, viajes que tomaban meses ahora se pueden realizar en cuestión de semanas en relativa comodidad gracias a las vías y a todos los trabajadores que mantienen vivo al pulsante corazón de engranaje del mundo moderno. Las locomotoras han traído riqueza e industria a diferentes ciudades y partes del continente. Aunque el sistema es en teoría mantenido y controlado por la nobleza de los cielos, las ciudades gemelas rara vez prestan atención a asuntos que consideran mundanos, debido a ello el Sistema Real de Locomotoras es controlado por un consejo de 5 concejales electos que representan diferentes intereses por el bien del continente. De manera publica este sistema advoca por una sana y justa competencia entre compañías de locomotoras, esto es lamentablemente solo una fachada. El sistema es una cruenta competencia entre compañías, asesinato, corrupción, sabotaje y espionaje corporativo son sola unas cuantas de sus tácticas comunes. El control de horarios y vias se ha vuelto un cuidadoso y peligroso balance de poderes y favores políticos donde solo los más astutos y osados sobreviven.
Trabajadores promedio suelen verse envueltos en este juego de poder, causando que una labor que ya es peligrosa se vuelva aún más letal.