Los brujos son un asunto peliagudo desde que los crearon, ya hace siglos. Pero déjame decirte, camarada, que incluso cuando la gente los andaba buscando, en realidá a nadie le gustaban. Son críos humanos hasta que se los llevan a una de las cinco Escuelas de Brujos. En las fortalezas esas, los críos reciben un entrenamiento mu salvaje que los convierte en armas vivientes. Rápidos como el demonio, entrenados pa luchar a ciegas y cazar a prácticamente cualquier monstruo que pueda encontrarse un pobre fulano. Después dunos años, reciben una sarta de mutaciones. Una de las más comentás es la Prueba de las Hierbas. El brujo con el que anduve me dijo que solo uno de cada cuatro críos sobrevive a to el proceso. Los que lo hacen, cambian. Tienen ojos brillantes, como de gato, y casi no tienen sentimientos. Tengo entendío que lo de las emociones sarregla con el tiempo. Joder, si el brujo con el que iba hasta contó algún chiste por el camino. Pero, a partir de entonces, son asesinos. Renacen con un objetivo: cargarse monstruos. Y, diantre, si pués ver a un brujo en acción verás los frutos de tanta penuria. Lo malo es que son mutantes y, si hay algo que to quisque odia, son los mutantes. Los brujos casi no tienen carisma, asín que la gente cree que son asesinos fríos y desalmaos capaces de robarte tu oro, violar a tu hija y luego rajarte los budejos.
~Rodolf Kazmer