Los muchachos salieron con una carreta con destino a Ban Ard.
A unos cuantos metros del arroyo que cruza el puente, una desvencijada carreta yace abandonada. El musgo ha empezado a crecer.
La carreta se encuentra vacĂa.
El Teniente Gregori os ha confesado que sus muchachos han arramblado con todo lo que quedaba en la carreta. Es imposible recuperar nada.