El camino de tu pueblo a través de la historia ha sido amargo, lleno de muchos enemigos y muchos aliados insólitos. No tienes aprecio en absoluto por los orcos o los hombres malvados, aunque tus mayores te han enseñado cómo acercarte a ellos de manera relativamente amistosa, pues dicen que cuando el mundo está en sombras, la ayuda se encuentra en los lugares más oscuros. Si puedes acercarte a los sirvientes de la Sombra antes de que el enfrentamiento armado se vuelva inevitable, puedes interactuar con ellos utilizando las reglas normales de encuentros.
MECÁNICA: Mientras mantengas a los elfos y enanos de tu compañía fuera de la vista (o atados, como ‘prisioneros’), la mayor parte de los orcos, los bandidos y otras gentes malignas no te atacarán sin motivo. Además, si se están usando las reglas de Atención del Ojo, tu puntuación individual se considera igual a -1 (resta 1 a la Atención del Ojo inicial de tu compañía).