Has aprendido a comunicarte con casi todo, desde cualquier ser vivo, a la hierba, la piedra y el agua. Eso significa, por ejemplo, que puedes oír de las piedras de un sendero quién lo pisó recientemente, o cantar para aplacar a un animal herido.
MECÁNICA: Para utilizar este don has de llevar a cabo una tirada de la habilidad apropiada, que dependerá de lo que intentes hacer, y que tendrá que ser aprobada por el Maestro de Saber, pero aquí tienes algunos ejemplos: interpretar las palabras de las piedras de un sendero requiere una tirada de Acertijos; refrenar a un caballo asustado requiere una tirada de Cantar; y escuchar la voz de un río requiere una tirada de Perspicacia.