Bayushi Noritada es el ejemplo perfecto de por qué nunca debe subestimarse a un Escorpión que sonríe. Magistrado Esmeralda y cortesano de refinado talento, su sola presencia en una corte altera las dinámicas sutiles del poder: con una palabra medida o un silencio oportuno, puede inclinar voluntades sin necesidad de recurrir a la amenaza.
Siempre cubre su rostro con una máscara de laca roja, esculpida con una sonrisa perpetua que desconcierta y fascina a partes iguales. Nadie recuerda haber visto su verdadero semblante, pero todos coinciden en que su voz —suave, irónica, educada— es capaz de envolver cualquier conversación en seda y veneno al mismo tiempo.
Su reputación como Magistrado Esmeralda lo precede, y aunque muchos confían en su capacidad, pocos se atreven a confiar en su intención. Aun así, en las cortes del Imperio, su nombre es pronunciado con respeto… y con una prudencia cargada de temor.