Una enfermedad que impide al individuo concentrar su éter de manera adecuada. Esta condición, que afecta aproximadamente a uno de cada diez magos, provoca la descarga prematura de las energías arcanas, resultando en una mayor probabilidad de lanzamientos mágicos fallidos y hechizos menos potentes en general.
Desgraciadamente, no se ha descubierto una cura para la disfunción arcana, sin embargo un tratamiento adecuado con cristales de maná puede ayudar a mitigar sus efectos y ayudar al paciente a disfrutar de capacidades mágicas normales.