La segunda clase de marcas de dragón. Las marcas aberrantes son la contraparte más caótica y destructiva, pero menos numerosa, de las marcas de dragón normales. Su aspecto y comportamiento puede variar muchísimo entre individuos, pero generalmente se presentan como un conjunto de runas erráticas en alguna parte del cuerpo del portador que no se corresponden en forma o color con ninguna otra marca. También es común que la presencia de una marca aberrante altere el cuerpo de su portador de alguna manera, dando lugar a grotescas malformaciones o anormalidades físicas imposibles. Las marcas aberrantes se pueden manifestar en cualquier persona, sin importar su raza o lazos de sangre y al igual que las normales aunque pueden aparecer en cualquier punto de su vida, es más común que se manifiesten en momentos de estrés o necesidad. No obstante, descendientes de portadores de marca aberrante o parejas procedentes de linajes que porten marcas de dragón distintas tienen muchas más probabilidades de desarrollar una marca aberrante, razón por la que el matrimonio entre herederos de casas distintas fue prohibido por las Casas Marcadas de Khorvaire.
La razón por la que son consideradas caóticas es la aparente infinidad de poderes que pueden conceder a sus portadores y la incontrolable naturaleza de estos. Las emociones fuertes, el estrés y otros factores internos y externos pueden provocar reacciones naturales de estas marcas, que pueden escalar hasta causar verdaderos cataclismos si su portador no consigue o no quiere controlarlas. Los poderes de estas marcas han llevado a cabo algunas de las catástrofes más grandes de la historia de Khorvaire, siendo la más conocida la destrucción de la vieja Sharn por una plaga sin precedentes controlada por "La Señora de las Plagas", una terrorista brelense de la Casa Tarkanan.
El poder y la volatilidad de las marcas aberrantes acaba pasando factura a la integridad física de sus portadores. Como una enfermedad terminal, el mero hecho de tener una marca degrada la salud poco a poco, nadie sobrevive naturalmente más de diez años después de desarrollarlas. Aunque algunos aseguran que un tratamiento con cristales de Siberys puede ralentizar esta degradación física, la muerte eventual del individuo es inevitable según los conocimientos actuales.
Las marcas aberrantes son temidas por todo Eberron. Muchos estados, como los Khoverenses, dan caza activamente a sus portadores, aislándolos o ejecutandolos para evitar posibles accidentes. Esto ha creado un estigma alrededor de las figuras de los marcados con marca aberrante, retratándolos como monstruos y criminales. Algunos grupos de portadores han intentado buscar fuerza en números organizandose en facciones como la infame Casa Tarkanan, pero todos estos grupos han sido destruidos. Tras la Guerra de la Marca en Khorvaire y otras cazas similares, las marcas aberrantes se han vuelto mucho más extrañas y se consideran prácticamente extintas a día de hoy, aunque tras el Luto ha habido un notable resurgimiento en su aparición, al menos en Khorvaire.