Las criaturas nacidas en Scriptoria guardan un poder especial en sus ojos, parte del conocimiento y poder mágico de sus habitantes es almacenado dentro de ellos. Si otra criatura los devora, los ojos pasan a formar parte de su cuerpo y la criatura gana las cualidades que estos contenían para sí mismo. Esto, combinado con la curiosidad natural de los pobladores de Scriptoria ha dado lugar a la creación de una estructura jerárquica estamental basada en número de ojos, que es usado como un indicador de estatus, poder arcano y conocimiento. Los habitantes más poderosos de Scriptoria son llamados "Rectores" y cada uno ha tomado dominio sobre una zona del dominio que explota para obtener más ojos, conocimiento y poder.
Los ojos más codiciados son los frutos del "Árbol del Conocimiento", cuyo conocimiento y poder supera por mucho los de los ojos convencionales. Como su propio nombre indica, el árbol es una gigantesca planta que se extiende por todo el dominio demoníaco, tiene la apariencia de enormes ramas de corteza dorada de las que crecen brotes que se asemejan a árboles corrientes, estos brotes en lugar de tener hojas están envueltos en llamas negras que emanan frío en lugar de calor. Las raíces del árbol se alimentan de éter puro y sus ramas son capaces de penetrar en las mentes de los mortales y recolectar pensamientos e ideas, es gracias a ambas que el árbol puede crecer y producir sus frutos con forma de ojos.
Según las religiones locales, el "Soberano de Conocimiento" tomó control del dominio en algún momento, modificándolo para convertirlo en un hogar para sus alumnos. Tras esto, el Soberano se separó en Aureon y la Sombra y ambos desaparecieron del mundo. Se dice que el árbol fue plantado por el propio Soberano del Conocimiento y representa su forma perfecta, la unión del Padre dorado y la Sombra. Hay otros que creen que el árbol es el soberano en sí mismo o que incluso es el señor demoníaco del dominio. A pesar de que nadie conoce la verdadera naturaleza del árbol, el destino o las intenciones del Soberano, todos los habitantes de Scriptoria saben que algo se oculta en las profundidades del demi-plano, descubrir la naturaleza de esta "Verdad" les ha motivado a almacenar conocimiento y competir en una carrera para ser el primero en averiguar los secretos de Scriptoria y quizás de la propia existencia.
Los "nodos" son los lugares donde las ramas pequeñas del árbol convergen las ramas principales que conectan con el tronco, estas zonas son muy valiosas por la gran cantidad de frutos que producen, por lo que suelen estar bajo el dominio de un rector o una criatura de poder comparable. En los nodos también se encuentran unas extrañas estructuras similares a relojes, con doce ojos colocados alrededor de una circunferencia, todos estos muestran el mismo patrón 8 ojos abiertos, 1 entreabierto y 3 abiertos, pero completamente opacos. El significado de estas estructuras es un completo misterio, pero muchos teorizan que marcan la vuelta del Soberano o el tiempo límite que otorgó a sus alumnos para averiguar "La Verdad".