Pequeños puntos de luz que brillan en el cielo de Eberron. Han sido veneradas y estudiadas a lo largo de la historia por las culturas de Eberron. Se agrupan en constelaciones, siendo las más conocidas las de Tiamat y Bahamut.
Se dice que gran parte de las estrellas son fragmentos del cuerpo de Siberys que se esparcieron por el universo tras el ataque de Khyber, mientra que el resto son las almas de dragones virtuosos, que ascienden para descansar con Siberys y ayudarla a representar su profecía en el cielo nocturno. Estudios más recientes teorizan que las estrellas podrían ser soles muy lejanos o incluso mundos similares a Eberron, pero la contaminación lumínica de las lunas y los anillos y su perturbación de energías mágicas, sumada a la limitada capacidad de los telescopios actuales hacen difícil confirmar estas teorías.