Kurundu vino con los primeros colonizadores cuando tenia 16, un esclavo recién liberado y con deseo de probar su valía al mundo, al principio quería ser un gran arquitecto y forjador pero todo eso cambio 2 años después cuando un grupo de colonos convertidos en bandidos atacaron al Puerto de la Unión y vio como Unknown peleo solo contra ellos sin armadura alguna, usando solos sus puños y riendo todo el tiempo. En ese instante Kurundu supo que quería ser, compro un par de armas baratas y corrió a la choza del que seria su maestro por los siguientes años. Kurundu no es el mejor guerrero pero tiene un modo con las palabras que mantiene alta la moral con los hombres y hace que los miembros del gremio sean populares con la gente común, nunca teme en prestar ayuda a quien lo necesite y si no fuera por el, Artus jamas habría aceptado que se construyera una arena para el gremio.