Por los dioses, vaya día; si alguien me hubiera dicho ayer que íbamos a explorar un viejo faro lleno de fantasmas y ¿Gente pez?, me hubiera reído en su cara, la verdad. Pero, honestamente, valió la pena; Aunque no hubiese habido algún tesoro adentro, 20 monedas de oro por explorar una edificio tan reciente no es algo que despreciar.
Decidí anotar a mi hermano y a mi, se que debí haberle preguntado primero, pero su trabajo ha estado “seco” estos últimos meses, y necesita algo con que entretenerse. Además, si puedo lograr que se interese una forma de ganar dinero que no consista en robarle a la gente, mucho mejor.
Suerte para nosotros, la demanda de aventureros en el puerto era poca. Uno pensaría que, con 20 monedas de oro solo por explorar una ruina polvorienta sería suficiente para atraer la atención de algún ebrio buscando cómo pagar su cuenta en la taberna, pero no me quejo. La única persona ahí a parte de nosotros era un humano, se hace llamar Ranger. ¿Es este su nombre real o solo un apodo? Ni idea, no nos quiso decir.
Al parece, se dedica a cazar criminales y gente buscada por recompensas. No te sabría decir si lo decía en serio, o era solo para asustarnos. A mi no me convenció mucho, pero si a Talos, y el sabe mucho más que yo acerca del mundo criminal, así que no diré nada, al menos de momento. Después de convivir un rato, el gnomo por se dignó a aparecer y hacernos la “entrevista”.
Después de restregarme en la cara que aun no me aceptan como miembro del Gremio de Exploradores, por fin nos explicó en qué consistía la misión. Era algo sencillo, ir al viejo faro y “limpiarlo” de cualquier cosa o criatura que lo haya vuelto su hogar. Nos hicieron firmar un contrato de que no se harían responsables por los por posibles daños y/o muerte, etc. Listos y preparados, nos empezamos a caminar al faro.
Tras varias horas de incómodo silencio, por fin llegamos al “faro”, que más parecía una ciudadela. Y probablemente serviría más como una, ya que estábamos a varios kilómetros de la costa, a menos que fuese un faro para la gente perdida en el bosque, era una estructura bastante inútil
Después de una corta discusión, por fin decidimos como entrar. Mi hermano abriría la puerta y nosotros lo cubriríamos con ataques a distancia. Por suerte no había nadie adentro, esperándonos. Revisamos por trampas, y no había ni una, así que entramos sin problemas.
Revisamos los primeros 2 cuartos, pero no había nada de interés, sin embargo, Ranger decidió, por alguna razón, explorar más a fondo unas bolsas polvorientas. Sorpresa, sorpresa, habían 3 ciempiés gigantes, como del tamaño de un gato, viviendo dentro de ellas. Empezamos a pelear, Sorprendentemente, el famoso cazarrecompenzas fallo cada uno de sus ataque. Siento que estuve bien en dudar de su profesión.
Para su suerte, estaba yo entre ellos, así que, en lugar de atravesar una puerta llena de enemigos, decidí dar la vuelta. Sin embargo, el piso en ese lugar era débil, y sucumbió al peso de mi cuerpo. Por suerte, mi agilidad sobrehumana me permitió saltar sobre ese traicionero piso sin dificultad. Cuando llegue al otro lado, usando mis famosas pistolas, logre matar a la primera de las bestias. Mis compañeros lo continuaron atacando, sin mucho éxito, pero lo intentaron. Fui yo el que las termino de matar.
Después de que Ranger decidiera tomar una siestesita de una hora, continuamos escalando la torre. En el segundo piso estaba lleno de aceite, muy inflamable. Mi hermano se aseguro que el piso fuera lo suficientemente resistente para nos pudiéramos parar en el. Ademas de aceite, encontramos lo que parecía ser la recamara del guardián del faro, había una cama y un guardarropas bastante grande. Dentro del ropero, encontramos un pequeño diario. Al parecer, el guarda faros había hecho tratos y contratos con una gran variedad de contrabandistas y piratas; ellos habían sido la razón de tan bizarra Posición del faro, ellos tenían un túnel mágico en sótano para contrabandear las cosas. Después de un tiempo, el guarda faros decidió crecer un conciencia, eh hizo que los contrabandistas se fueran. O al menos lo intento.
En el tercer piso vimos como resulto ese intento, con un cadáver junto a la linterna principal. Para nuestra mala suerte, después de quemar las maderas de la linterna para matar a un insecto 2 veces mentiroso, un espíritu salio de ese cadáver. Este nos explico lo que ya habíamos leído, y nos dijo que había una criatura malvada viviendo en el fondo del sótano Y que nos podríamos quedar con el tesoro que esa criatura protege siempre y cuando donar al pueblo la mayor parte.
Decidimos hacerlo, aunque tengamos que donar la mayoría, tesoro es tesoro. Bajamos al sótano por una trampilla, y pudimos sentir el aroma del mar, como nos habían dicho. Siguiendo la gruta, nos emboscaron una horda de murciélagos. Una vez mas, fui yo que los tuvo que salvarlos. Gracias a mi fina puntería, me encargue de matar a todos los murciélagos de un solo tiro. Todos se pusieron en una linea recta, y la flecha salio de un murciélago al otro, matándolos de un solo golpe.
Continuamos bajando hasta encontrar la boca de la cueva, y al guardián. Era una criatura horrible, como si alguien hubiese intentado juntar a una persona con un pulpo. Ademas, al parecer, tambien le dieron capacidades mentales mejoradas, pues lo primero que hizo fue lanzarme una confusion psíquica, que, de alguna manera, me hizo daño fisico. Tratamos de abatirla rápidamente, pero el hijo de puta aguantaba daño como si le estuviéramos pegando a la pared. Para mi mala suerte, el bastardo era igual de rápido, y me embistió. Mi cuerpo no pudo aguantar el golpe, y caí inconsciente.
Cuando por fin desperté, Talos y Ranger ya habían matado a la criatura y estaban de camino de regreso al Puerto. Nos dieron una bienvenida de héroes, sobretodo cuando hicimos la donación de la mayoría del tesoro. Después de todo, un día exitoso, en mi humilde opinión.
Atentamente, Thymos.