"Un hombre, un voto y yo soy ese hombre"
Vincent Howelock es el patricio regente de la ciudad desde la caída de la Casa Isola. Su puesto es codiciado por muchos, pero se ha mantenido ahí en relativa seguridad debido a su pragmatismo y cuidadosa manipulación de los poderosos. Howelock observa a la ciudad como un mecanismo del cual se mantiene aquellas piezas que funcionan y elimina sin pensarlo aquellas que amenazan a su funcionamiento. Le ha ofrecido a los lideres de los gremios una atractiva estabilidad mientras que al mismo tiempo busca fomentar el cambio y la tecnología.