
Lo que otrora fué un pueblo dedicado a la agricultura, se ha convertido en una pequeña ciudad dedicada casi exclusivamente a la producción de textiles y ropa que son exportadas en creciente cantidad a toda la región. Las prendas ‘Woolforge’ son conocidas por mezclar diferentes materias primas para crear nuevas telas, y por la rapidez con la que logran producir ropa a gran escala, aunque también exportan productos mucho más lujosos para quienes pueden pagarlos.
Quince años atrás, Fellrock cayó víctima de un inexplicable ataque de monstruos, probablemente provenientes de los páramos de magia, aunque esas son especulaciones que nadie ha podido confirmar. Independientemente de su origen, los monstruos destruyeron todo a su paso, obligando a los pocos sobrevivientes a esconderse o huír, escapando a otros pueblos o ciudades o buscando refugio en los bosques que rodeaban el pueblo.
Si bien demasiado pequeño para ser verdaderamente valioso, la ubicación de Fellrock era lo suficientemente estratégica cómo para abandonarlo, por lo que se ofreció una recompensa a cualquiera que liberara la zona, lo cual atrajo la atencion de varios aventureros, incluyendo Manrick Thunderdrop.
Hoy en día, la gran mayoría de los habitantes está dispuesta a admitir que el pueblo ha prosperado con la llegada de los Thunderdrop, pasando a convertirse no sólo en una pequeña ciudad sino también en un activo centro de comercio reconocido por todas las ciudades aledañas, lo cuál ha resultado en una población mucho más extensa, más dinero en el bolsillo de los habitantes y un completo cambio al estilo de vida y costumbres de el lugar.
Fellrock puede ser descrita cómo una ciudad pequeña, o un pueblo muy grande, aunque quizá la mejor forma de describir a Fellrock es cómo una fábrica autosustentable. Prácticamente todos los habitantes de la ciudad se dedican de una forma u otra a la producción, exportación y venta de productos textiles de todo tipo, lo cuál ha creado una explosión de crecimiento en el área, cosa que se refleja en la arquitectura de la ciudad.
El edificio más grande de Fellrock es la fábrica, también conocida cómo Woolforge, o el corazón de la ciudad. Al rededor de la misma, se localizan los múltiples distritos, cada uno dedicado a diferentes actividades destinadas a apoyar a la fábrica de una forma u otra. Almacenes, tiendas y residencias se apilan una sobre la otra e incluso se extienden a los puertos de la ciudad, todo a la vez que se intenta preservar un aspecto rústico y natural, respetando a la naturaleza en lo posible.
Debido quizá a la popularidad de Manrick Thunderdrop, o a las necesidades de Woolforge, Fellrock es una ciudad particularmente popular entre las razas pequeñas, quienes conforman un sólido tercio de la población, lo cuál ha llevado a una arquitectura algo extraña, puesto que la ciudad no sólo se ha visto obligada a crecer hacia arriba y a los lados para acomodar a la creciente población, sino que también se ha visto forzada a acomodar diferentes dimensiones.
Todo ésto ha convertido Fellrock en una cacofonía de colores, dimensiones y construcciones con poco sentido y mucha menos organización, un pueblo que se convirtió en ciudad demasiado rápido y un destino que causa tanto fascinación cómo desprecio para quienes lo visitan, pero es llamado hogar por todo quién decide quedarse allí.