La juventud y la ambición suelen ir mano en mano, pero raramente son buena combinación. Vigal descubrió eso cuando, en búsqueda de una mejor vida para su tribu, ocasionó un accidente tecnológico que casi le costó la vida a la tribu entera. Exiliado y lleno de remordimientos, Vigal intentó crear un lugar en el mundo lejos de todo lo que conocía, y lo logró con la ayuda del famoso aventurero Manrick Thunderdrop, con quién viajó por unos años prestándo sus servicios cómo guerrero y baluarte andante antes de retirarse en búsqueda de una vida más tranquila.