Je, je, je. Camarada, los ríos se secan, las montañas se derrumban... pero los enanos son algo constante. Pué que seamos bajos comparaos a los elfos y los humanos, pero somos más correosos de lo que ellos serán jamás. ¡Nosotros sí que estamos forníos! Los enanos llevamos un porrón de tiempo por aquí, viviendo en las montañas y haciendo lo nuestro: forjar. Cuando se nos conoce, somos bastante majos y tratables... siempre que no nos toquen los güevos. Puede que a los humanos no les entusiasmen los enanos, pero nos necesitan por nuestras habilidades y por nuestro acero. Además, y no como esos condenaos elfos, no tenemos un odio innato a los humanos. Nosotros vamos a lo nuestro y ellos a lo suyo. Nos tomamos algo juntos de uvas a peras y ya. La pena es que por tol Norte tol mundo sestá volviendo loco y ahora se meten con los enanos más que nunca. ¡Por suerte, a los humanos les cuesta mucho apreciar a nuestras mujeres! Nunca encontrarán una moza más guapa que una enana. Dicen que cuanto más frondosa tienen la barba, más frondoso el... bué, ya te haces una idea.
~Rodolf Kazmer