Cidaris sirve como barrera para el poderío naval nilfgaardiano. Es un país costero al norte de Verden, una nación de fieros marinos, independientes y dispuestos a luchar. El rey Ethain gobierna desde la capital, Cidaris, que se alza sobre unas ruinas élficas. Es un rey sabio, buen estratega, amante del arte y los artistas... y también tiene algo de pirata. Su corte es famosa por el valor que da a la cultura; los mejores intérpretes suelen visitarla, incluyendo el célebre bardo Jaskier. Bremervoord es una pequeña ciudad estado portuaria, vasalla de Cidaris. La gobierna el duque Agloval, cuya esposa fue en otro tiempo una sirena, si uno cree lo que cuentan los romanceros. El bracamarte de Bremervoord es el arma favorita de los piratas. A lo largo de la historia, Cidaris ha resistido ante los incursores de Skelligey tiene una cantidad razonable de piratas propios. Tanto su ejército como su armada ayudaron en gran medida durante la batalla de Brenna en la Primera Guerra Nilfgaardiana y ahora cooperan con Skellige. Los barcos nilfgaardianos deben navegar, a su pesar, entre Skellige y Cidaris o aventurarse en aguas más profundas y peligrosas para llegar al Norte.