Verden tiene una historia inusual. Esta larga franja de tierra limita al norte con Kerack y al sur con la desembocadura del poderoso río Yaruga y tiene una costa extensa y asequible. Es un lugar perfecto para comerciar salvo por el bosque de Brokilón en su frontera este. Este impenetrable bosque de dríadas airó tanto al rey Ervyll de Verden que ofreció recompensas por cabelleras de dríadas, con lo que se ganó la enemistad de todos los no-humanos. Durante la Segunda Guerra Nilfgaardiana, el rey Ervyll rompió relaciones con el Norte y firmó un acuerdo con Nilfgaard. Eso no gustó en Verden, y Ervyll fue destronado por su hijo, el príncipe Kistrin, y posteriormente asesinado. Por fortuna para Verden, los representantes de Nilfgaard allí destacados eran bastante ineptos. La oposición que planteó el ahora rey Kistrin, aliado con Skellige y Cintra, obligó a Nilfgaard a abandonar Verden. Desgraciadamente,
Verden fue tomada de nuevo más adelante. Se desconoce
el paradero del rey Kistrin.