En su avance inicial, el Usurpador dejó de lado Unknown para atacar Ebbing, ya que es un objetivo tentador. Es una región grande, poco poblada y más rica que Maecht. La red fluvial de Ebbing da lugar a un suelo empantanado parecido al de Temeria. La tierra ganada al pantano es rica y fértil. Nilfgaard aprovechó la crisis de sucesión entre los cuatrillizos herederos: las negociaciones cambiaban a diario en función de qué facción estaba al mando. Finalmente, el Usurpador perdió la paciencia y envió sus fuerzas. La organización del ejército de Ebbing se basaba en el estatus social, no en la capacidad personal. Sufrieron pérdidas terribles salvo entre los nobles (que abandonaron el campo de batalla). El pueblo estaba tan harto del constante caos político que se adaptó a la nueva situación. Ebbing no ha causado problemas a Nilfgaard, por lo que normalmente goza de manga ancha. Sin embargo, sigue habiendo mucha corrupción. Un aviso para el viajero: puede que prefieras evitar Claremont. Esta ciudad es famosa por celebrar luchas de foso para diversión de las bandas criminales y los depravados nobles. Los rumores de peleas entre cerdos hormigueros no están confirmados.