Fauna y flora.
Los jabalíes y los venados son habituales en el Dosel Occidental, y los lobos que antes merodeaban por la región han terminado alejándose gracias a los arcos y lanzas de los Hombres del Bosque. Entre los árboles anidan también gorriones y faisanes de color negro.
Los Hombres del Bosque crían rebaños de ovejas, vacas, y cerdos. Estos últimos, de color oscuro, se alimentan en el bosque, comiendo las bellotas y las raíces de los robles que hay al oeste del Río Oscuro, mientras que las ovejas y las vacas pastan en las fértiles llanuras de los valles orientales del Anduin, pues no les gusta entrar en el bosque. Cuando es necesario resguardarlos bajo los árboles del Bosque Negro, los hombres del Bosque deben estar pendientes de las reacciones de los animales, pues los que no se han criado dentro, a veces son presa del pánico y huyen en la oscuridad; y con que una sola de las ovejas se espante, puede terminar desbandando a todo el rebaño. Por extraño que parezca, a los cerdos parece no afectarles el bosque, quizás porque están emparentados con los jabalíes salvajes de la región.
Alrededor del Río Oscuro, y especialmente junto al Estanque Negro, habitan multitud de aves acuáticas. Además, bajo sus aguas hay gran abundancia de peces. El río también sirve de protección natural contra las arañas, que no se atreven a cruzar la corriente. A pesar de eso, los Hombres del Bosque mantienen una vigilancia constante de las fronteras septentrionales y meridionales de su región, para evitar que las arañas consigan atravesar el río de alguna forma. Igualmente deben prestar especial atención cuando navegan en bote por sus aguas, pues aunque no puedan nadar, las arañas sí que pueden trepar a las ramas que cuelgan sobre la corriente, y dejar caer sobre los botes hebras pegajosas de telaraña, como si fueran unos terroríficos pescadores.