Justo en el corazón de la Enramada hay un enorme prado, un claro abierto de más de kilómetro y medio de anchura, con una fuente de agua pura y fresca brotando cerca del lindero, y un arroyo fluyendo a todo lo largo del claro. En el centro hay un anillo de hayas blancas que se utilizan para colgar lámparas. Este es el salón de fiestas y la cámara del consejo de los elfos del Bosque Negro, donde todos ellos se reúnen a la luz de las estrellas. Muchos elfos han convertido los bosques más cercanos en su hogar.