1. Races

Elfos de Rivendel

Elrond el Medio Elfo fundó Imladris, la Última Morada, en una era de oscuridad y miedo, cuando todo lo que era bueno y justo en el mundo  se retiraba ante el creciente poder del Enemigo. Este lugar ha sido siempre un refugio secreto para los altos elfos, lo más venerables y bellos de todos los Eldar.

Han vivido en paz en Rivendel durante muchos y largos siglos pero, conforme la Tercera Edad se acerca a su fin, se han dado cuenta de que  las canciones que entonan en la Sala del Fuego pronto se convertirán una vez más en cantos fúnebres. Recordando los horrores del pasado y la ruina que trajo la corrupción de la Sombra, lamentan lo que el futuro puede deparar, aunque no podemos decir que tengan miedo. Los altos elfos son bellos y justos, orgullosos y poderosos. No se acobardan ante la oscuridad que se alza en el Este.

Pero el viajero que acude a Rivendel encuentra que los altos elfos son criaturas contradictorias. Pueden mostrarse alegres y hermosos, entreteniendo a las razas jóvenes con cantares y bromas y, al momento, sus caras se vuelven tristes y sus palabras, severas, mientras hablan del marchitamiento del mundo.

El largo transcurso de las edades pasadas de la Tierra Media les ha enseñado que deben disfrutar cada día al máximo y enfrentarse a la pena con majestad y elegancia. Conocen la virtud de la esperanza y el poder de las sombras más que cualquier otro pueblo de la Tierra Media.