Pies Ligeros.
Dicen que cuando tu padre estaba de vigía, podía ocultarse incluso de la vista de las grandes águilas. De él aprendiste que no hay deshonor en el sigilo, ya se trate de espiar a tus enemigos, o de montar guardia en un poblado de tu propia gente. Has escuchado los consejos de tu padre, y observado sus hábiles movimientos, intentando descubrir y aprender de sus trucos.
Erudita.
Para ti el conocimiento hace que el mundo salvaje sea un lugar menos amenazador en el que vivir. Los extraños se convierten en amigos si uno se dirige a ellos apropiadamente, mapas amarillentos en libros perdidos reemplazan el miedo a lo desconocido por la curiosidad y el ansia por los lugares que quedan por explorar, y canciones compuestas en eras pasadas refuerzan el más cansado de los corazones. El amor por aprender guía cada uno de tus pasos, e ilumina el camino para ti y para quienes escuchan tus consejos.
Hogar de origen: Asentamiento al sur de Grieta de las Tormentas.