Los Hombres del Bosque no tienen reyes: cada una de sus Casas cuenta con un consejo de ancianos, y las decisiones importantes son votadas por toda la comunidad reunida en el gran salón. En tiempos de necesidad siguen las tradiciones de sus antepasados, y escogen de entre ellos a un caudillo para que los conduzca a la guerra, pero el elegido sólo estará al mando el tiempo concreto que dure la amenaza, y no puede considerársele ni rey, ni jefe de los hombres del bosque.

Por lo tanto, Ingomer Rompehachas del Salón del Bosque (Wuduseld) no es más importante que el resto de los ancianos que se sienta en el estrado cerca del fuego del consejo. Sus palabras no tienen más peso y su sabiduría no es mayor que la de los demás, pero todos quienes viven al este del Anduin saben que es Ingomer el que gobierna en realidad en el Salón del Bosque. Es un viejo guerrero con 60 veranos a sus espaldas, pero sigue siendo un hombre valiente y astuto. Pocos Hombres del Hosque son tan respetados como él, y nadie cuenta con tanto apoyo por parte de las cuatro Casas.

Si alguna vez tuvieran que escoger a un rey, posiblemente nombrarían a Ingomer Rompehachas. Él teme que llegue el día en que eso ocurra, pues sabe que después de un rey viene otro, y que los Hombres del Bosque son un pueblo demasiado disgregado como para que un reyezuelo consiga gobernar sobre todos ellos sin recurrir a la violencia. Ingomer puede contar con el respeto y la sabiduría que le concede el Salón de la Montaña (Firienseld) y Rhosgobel, o estar de acuerdo con los hijos de Balthi, pero duda mucho que sus herederos consigan lo mismo.

El primer hijo de Ingomer desapareció en el bosque cuando sólo tenía 7 años, así que su heredero es su segundo hijo, Iglund, hijo de Ingomer. Por todo el Salón del Bosque circulan chistes sobre la estupidez de Iglund, pero nunca cerca de donde Ingomer puede escucharlos.

Durante La Asamblea del Bosque se presentó Mogdred, afirmando ser su hijo perdido. Ingomer no ha afirmado en ningún momento que pueda serlo, y rechaza a cualquiera que mencione este asunto, pues no quiere que le relacionen con un bandido que estuvo al servicio del Enemigo. Qué piensa realmente Ingomer en su fueron interno es algo que solo él conoce.