Estos asquerosos seres pertenecen a una raza muy antigua, casi tanto como la propia Oscuridad. Criaturas inteligentes y malignas en forma de araña, tejen horribles redes cuyas negras hebras cuelgan entre los árboles del Bosque Negro a la espera de que algún ser viviente quede atrapado en ellas sin remedio. Las densas telarañas parecen atrapar la propia luz, hundiendo sus contornos en una noche perpetua, que proporciona al bosque su ominoso nombre. Durante casi dos milenios, las arañas de Bosque Negro han espiado a quienes se aproximan al bosque, esperando y vigilando. Han sido una plaga para los Hombres del Bosque que viven en la linde occidental del bosque y para los Elfos del Bosque Negro del palacio de Thranduil, con ataques furtivos y una guerra incesante. A diferencia de los orcos, no son sirvientes directos de la Sombra, pero sus propias maquinaciones les llevan a menudo a aliarse con ella.