En la época de las aventuras de Bilbo, de noche se podían encontrar lobos, huargos y hombres-lobo en los valles orientales cercanos a las Montañas Nubladas, por donde merodeaban en busca de presas. Los huargos y los orcos de las montañas a menudo se ayudaban unos a otros en sus ataques contra los Hombres del Bosque, reuniendo comida para los lobos, y esclavos para los orcos.