La carretera en dirección sur hacia Esgaroth fue originalmente una senda desgastada, recubierta de maleza durante mucho tiempo debido al desuso, que acababa por desaparecer en el terreno cada vez más pantanoso de la parte septentrional de las Ciénagas Largas. Con la refundación de Valle, tanto el rey Bardo el Matadragones como el gobernador de la Ciudad del Lago pronto se dieron cuenta de que el tráfico y el comercio entre ambas ciudades se verían grandemente favorecidos por una carretera mejor. Afortunadamente, el camino tenía los huesos fuertes, puesto que fue trazado por los enanos, como la mayoría de carreteras que atraviesan las Tierras Ásperas; la vía fue fácilmente reconstruida y se llenó de inmediato tanto de mercaderes como de viajeros.
El Camino de los Mercaderes está
bajo la autoridad de la Corona de Valle, y los hombres del rey lo
patrullan a caballo. Un camino secundario se bifurca del Camino de los
Mercaderes a la entrada del valle, justo antes de que atraviese la
Puerta del Comercio, para serpentear hacia el noreste hasta los Muelles
extramuros de la ciudad, a lo largo del río Rápido.