Las mazmorras del Rey Elfo no son tan desagradables como las de otros lugares, pues a los elfos no les gusta tratar mal a sus prisioneros, ni siquiera cuando son enanos. Las celdas tienen puertas sólidas, y es muy difícil escapar de ellas; además, están repartidas por todas las Estancias, de tal forma que los prisioneros pueden ser separados unos de otros, e interrogados de manera individual. De todas formas, los elfos rara vez hacen prisioneros; sólo traen aquí a los intrusos de los Pueblos Libres, pues las criaturas de la oscuridad son abatidas en el mismo lugar donde se las encuentra.