Estas salas, junto con las bodegas de más abajo, almacenan ingentes cantidades de comida y bebida, suficiente tanto como para preparar uno de los festines elfos, como para resistir un asedio en caso de que la guerra llegara hasta las puertas de las Estancias. También hay armas y armaduras suficientes como para equipar a todo un ejército, incluyendo espadas y lanzas de manufactura enana, talismanes procedentes de Acebeda y otros lugares, o reliquias del perdido Gondolin y del desaparecido Nargothrond.