El achaparrado bastión Inferior era el lugar donde habitaba la guarnición de la ciudadela, además de esclavos y otros sirvientes de menor categoría. La mayoría de ellos huyó hacia las mazmorras cuando el Concilio Blanco atacó, y el bastión quedó abandonado, salvo por un puñado de saqueadores. El bastión Inferior fue construido por los orcos, no por los elfos, y muestra todos los signos habituales de haber sido levantado por tan horrible raza: muros sin ventanas, multitud de cámaras fétidas, y un hedor permanente a desesperación, sufrimiento, y odio.