En el pasado los Hombres del Bosque soñaban con abrir una senda a través del bosque que condujera hacia al noroeste, para poder llegar rápidamente al Viejo Vado. Los más ancianos pusieron objeciones, pues temían que una vez se abriera el camino, los enemigos podrían seguirlo fácilmente, y la protección con que contaba el pueblo se perdería. Para evitarlo, los hombres del bosque sólo talaron algunas secciones del camino y dejaron zonas arboladas entre tramo y tramo del camino. Así que había tramos que eran suaves y se conservaban en buen estado por los que un viajero, incluso a caballo o en carro, podía moverse con rapidez atravesando el bosque, pero de repente el camino terminaba abruptamente ante una arboleda, y solo un guía experto sabía donde comenzaba el siguiente tramo.

A pesar de todo, el camino del Bosque ahorraba varios días de viaje entre el Salón del Bosque y el Viejo Vado, pero con el tiempo dejó de ser atendido, y ahora la mayor parte de sus tramos están cubiertos de vegetación. Aun así, todavía es posible que algún viajero que camine por el Bosque Negro se encuentre con un extraño sendero limpio de maleza, que corre en línea recta durante varios kilómetros antes de volver a desaparecer entre la vegetación.