El tiempo del Rey Halav ha sido desde entonces llamada la Edad de Oro de Traldar, y (como todos los ciudadanos de Karameikos saben) los Traldar nunca formaron un poderoso imperio o siquiera se recuperaron de la devastación traída por los hombres-bestia.
¿Por que? Bueno, de acuerdo con las leyendas Traldar que han ido apareciendo desde la Edad de Oro, las tierras necesitaban tener a su rey devuelto – el Rey Halav debe regresar a las tierras de Traldar antes de que estas se conviertan en una poderosa nación de nuevo.
Pese a eso, tras la destrucción de la Edad de Oro de Traldar, las gentes de las tierras descendieron en una edad oscura de las que no emergieron completamente hasta el siglo pasado.
Aldeas individuales sobrevivieron, y las tribus eventualmente vivieron algo mejor que a un nivel de subsistencia. El comercio comenzó pronto con las gentes de Minrothad y Thyatis. Los descendientes de Traldar, llamados Traladara, comenzaron poco a poco su camino a una recuperación económica. Pero los Traladara aun se enfrentaban a muchos problemas.
En los siglos tras la Edad de Oro, muchas maldades se asentaron en los bosques y montañas Traladaranos. Una fuerza maligna maldijo las tierras con vampiros, licántropos, y otras bestias. Hoy día, cada aldea Traladara tiene sus leyendas de ruinas vecinas alguna vez ocupadas por un señor vampiro, o algún joven que resulto ser un hombre-lobo y asesino de aldeanos. Normalmente, las leyendas son verdaderas, y cada buen joven Traladara sabe que las tierras aun tienen sus vampiros y hombres-criatura.
Al haber horribles criaturas en los bosques, viajar entre aldeas era poco seguro. Así que, mientras las aldeas costeras prosperaban gracias al comercio extranjero, solo los mas bravos comerciantes arriesgarían expediciones al interior de Traladara. Como resultado, las aldeas interiores tendieron a permanecer aisladas y mas ignorantes que sus hermanas marítimas.
Durante la edad oscura, clanes de goblins, hobgoblins, y orcos también se asentaron en las tierras de Traladara -normalmente a alguna distancia de las comunidades humanas. Tenían guerras entre ellas, y con los humanos, y en general hacían las tierras menos agradable para nadie.
Tribus mas pacificas de elfos y gnomos también vinieron a Traladara. Los elfos se asentaron en los bosques centrales de las tierras, mientras que los gnomos se asentaron al pie de la montaña, en las colinas del norte. Ambas razas comerciaban pacíficamente con los humanos y lucharon junto a ellos contra las tribus de demihumanos menos amistosas.