Traladara, hace un siglo, era un punto de comercio bien conocido, particularmente Marilenev, su ciudad jefe, construida donde el río Volaga entra al mar. Allí, Traladaranos comerciaban valiosas pieles por armas, vinos y otras bebidas espiritosas, una empresa provechosa.
Muchos de los beneficios Traladaranos permanecían en la costa y las tierras inmediatas del interior. Pocos comerciantes se aventuraban al interior; los que lo hacían incluían la Caravana Gnomo anual, una fuerza de gnomos bien armada que descendía de las colinas del norte, vendían los objetos acumulados durante todo un año en Marilenev, y hacían el viaje de retorno a las tierras de los gnomos.
Por esta época, las naciones de Darokin y Thyatis empezaron a ver Traladara con mayor preocupación. La nación forestal nunca les había ofrecido ningún tipo de amenaza, así que no habían levantado ninguna defensa significativa contra Traladara. ¿Pero que pasaría si su gente fuera unida por un poderoso líder – o, peor aun, conquistada por un poderoso enemigo extranjero?
El Imperio de Thyatis decidió el asunto enviando tropas a la capital Traladarana, Marilenev, y conquistarla, reclamando toda Traladara para Thyatis. Darokin, sin poder hacer otra cosa, comenzó ha asegurarse de que sus fronteras fueran seguras.
Thyatis tomo pocas acciones para asegurar Traladara para si misma. Instalo una guarnición de soldados en Marilenev. El comandante militar de aquel entonces renombró Marilenev a “Specularum” (La Ciudad Espejo) debido a su belleza en el resplandor de la bahía de Marilenev. Un recaudador de impuestos tomo los ingresos de todo el dinero de comercio cuando cambiaba de mano en la ciudad.
Aparte de eso, el resto de Traladara estaba dejada a su suerte. Las comunidades mas aisladas no fueron afectadas por la “conquista.” Los comerciantes sufrieron el impuesto Thyatiano, pero el mayor interés Thyatiano en Traladara significaba que el comercio tubo un auge y tenían mas beneficios.
Así fue como las condiciones permanecieron hasta hace treinta años. En aquel entonces, el Duque Stefan Karameikos III, un joven noble de Thyatis, hizo un pacto con el Emperador de Thyatis. Karameikos, en esencia, vendió sus valiosas tierras ancestrales por Traladara -y una garantía de autonomía. El Imperio reconoció la demanda de Karameikos por Traladara, ahora renombrada el Gran Ducado de Karameikos, y retiro a sus oficiales del territorio Traladara.
El Duque Stefan viajo a su ducado, anuncio su asunción de gobernar Traladara y acabo con las insurrecciones armadas que resultaron. Cuando las cosas se calmaron algo, empezó a convencer a ambiciosos nobles sin tierras de Thyatis a ayudarle a gobernar a un verdadero estilo Thyatiano.
Los primeros años del gobierno del Duque Stefan fueron caracterizados tanto por buenos como malos resultados.
Por el lado malo, muchos de los colonos Thyatianos que llegaron al país, jurando lealtad al Duque Stefan y recibiendo tierras, fueron despiadados que literalmente robaron tierras a Traladaranes que vivían en ellas. El peor entre ellos fue el propio primo del Duque Stefan, el Barón Ludwig “Águila Negra” von Hendriks.
Por la parte buena, el propio Duque Stefan era un líder ejemplar, demandando justicia y honor a los hombres que directamente supervisaba. Empezó a usar los beneficios de los impuestos de comercio para construir amplios y buenos caminos por el país, uniendo aldeas lejanas en una sola nación. Creo una gran ejercito, usando a nativos Traladaranos, inmigrantes Thyatianos, e incluso elfos Callarii, para proteger el Gran Ducado. En resumen, empezó el largo y lento proceso de convertir Traladara, una tierra de aldeas enemistadas y aullidos de lobos en la noche, en una poderosa nación mercantil.
A día de hoy, el Gran Ducado aun esta creciendo y convirtiéndose en una nación -aun es joven, con dos mitades diferentes de población (Traladarano y Thyatiano) en gran medida separados y en el interior principalmente incivilizada. Pero esta creciendo mas fuerte día a día, y muchas de las naciones del continente tienen representantes en Karameikos, un signo de crecimiento internacional de la nación importante.