Los aarakocras, un pueblo alado originario del Plano Elemental del Aire, vagan por el mundo surcando los cielos. Los primeros aarakocras servían a los duques del Viento de Aaqa (poderosos seres del aire) y estaban imbuidos del poder sobre el viento de sus señores. Sus descendientes aún poseen vestigios de ese poder.
Vistos desde abajo, los aarakocras tienen el aspecto de aves de gran tamaño, por lo que a veces se les llama “hombres pájaro”. Su naturaleza humanoide solo se hace evidente cuando se posan en una rama o caminan por el suelo. Erguidos, los aarakocras suelen medir en torno a 1,5 m y poseen unas piernas largas y cada vez más delgadas que acaban en garras afiladas. Sus cuerpos están cubiertos de plumas, generalmente de color rojo, naranja, amarillo, marrón o gris. También sus cabezas son de ave y, a menudo, se parecen a la de un loro o un águila. Los aarakocras alcanzan la madurez a los 3 años. Comparados con los humanos, los aarakocras no suelen vivir más de 30 años.