Maiko ha pasado los últimos años vagando por el Imperio, viajando de corte en corte y de batalla en batalla en un esfuerzo por aprender las formas de Rokugan. Está absolutamente segura de que el Unicornio tiene un lugar en el Imperio y de que pueden servir sin tener que cambiar quienes son, y está ansiosa por demostrarlo.
Coleccionista de canciones e historias tanto como de gloria en el campo de batalla, Maiko atesora lo que ha reunido y comparte esos tesoros con gusto.