Alta y de porte sereno, esta samurái de cabello blanco conserva la elegancia innata del Clan Grulla incluso en la adversidad. Su armadura ligera, pintada en azul pálido y blanco con delicados motivos de grullas, revela marcas de uso: bordes rayados, el esmalte un poco opacado y telas que han perdido algo de su pulcritud. No obstante, el porte refinado y la disciplina en su mirada mantienen intacta la dignidad de su linaje. Su katana descansa a su lado, recordando que tras esas semanas duras sigue en pie, firme y resuelta.
Kakita Itsuko se encontraba en la Aldea del Nudo Oeste cuando sucedió la devastación. En los días siguientes a la devastación, los samurias que fueron a auxiliar a la Aldea la encontraron al borde de desertar y habiendo perdido las esperanzas.
Word count: 137