Kakita Hironari fue uno de los invitados muertos durante la corte en Unknown
Kakita Hironari es la encarnación de la calma. Su porte alto y delgado, su mirada distraída y su voz siempre serena lo hacen parecer más un monje contemplando un jardín que un duelista capaz de desenvainar con la velocidad del rayo. Sin embargo, quienes lo han visto actuar en un duelo de iaijutsu no olvidan jamás la precisión de su movimiento ni la quietud perfecta que lo precede.
Hermano menor de Kakita Akinari, Hironari ha defendido su honor en más de una ocasión, con el mismo sosiego con que poda un bonsái. Su dedicación a este arte no es un pasatiempo, sino una forma de meditación: cada corte, cada hoja retirada, es una lección sobre el equilibrio entre la belleza y el deber.
En la corte, su sonrisa amable y su aire distraído lo vuelven una presencia inofensiva a los ojos de muchos… hasta que la conversación gira hacia la espada o el arte. Entonces, por un instante, su mirada se enfoca, y el mundo parece detenerse alrededor de él.