Durante los eventos ocurridos en Forjando el Futuro, Suzumo se encuentra regresando a la aldea después de estar fuera. En su regreso es atacado y secuestrado por cultistas para formar parte, como sacrificio, de una ritual.
Suzumu fue
salvado por los samurais que estaban en el pueblo ayudando con la
recuperación y luego de los sucesos, empezó el mismo a liderar la
restauración de la aldea, pero aun sin saber qué sucedió con el resto de
su familia.
Tsi Suzumu, actual cabeza de la familia Tsi, es un hombre de manos firmes y palabras medidas. Más que un herrero, es un guardián de un legado que une el arte con el deber imperial. Bajo su supervisión, los talleres Tsi producen no sólo armas y armaduras, sino símbolos de perfección dignos del Trono mismo.
Pese a su posición cercana al Emperador, Suzumu se mantiene austero y reservado, fiel a la humildad que dio origen a su familia. Para él, el honor no reside en la firma del artesano, sino en el silencio del acero bien forjado.