En esta sesión, llegan a Eludia, y la investigan. Entran en el Templo, y allí descubren la profanación y los cadáveres de los soldados. También entran en la taberna, y descubren los cadáveres tal como estaban antes de morir. En el ayuntamiento son descubiertos por el Vigilante etéreo, y sufren daño psíquico en dos ocasiones. Encuentran las cartas, y salen del edificio al oír otro grito, y alcanzan a ver cómo se abre el portal a la Pesadilla antes de salir corriendo. Consiguen escapar, ya que los acechadores no pueden alejarse mucho del portal. Aún así, si deciden quedarse, sufrirán daño a su cordura.