• Nivel 9, conjuración
  • Tiempo de lanzamiento: 1 acción
  • Alcance: Personal
  • Componentes: V
  • Duración: Instantánea
  • Fuente: PHB

El Deseo es el conjuro más poderoso que una criatura puede lanzar. Con solo pronunciar unas palabras, puedes alterar los fundamentos mismos de la realidad de acuerdo a tus deseos. El uso básico de este conjuro es duplicar cualquier otro conjuro de nivel 8 o inferior. No necesitas cumplir ningún requisito de ese conjuro, incluyendo los componentes con coste. El conjuro simplemente surge efecto.

Alternativamente, puedes crear uno de los siguientes efectos a tu elección:

  • Creas un objeto de un valor que no exceda 25.000 po que no sea un objeto mágico. El objeto no puede estar a más de 300 pies (60 casillas, 90 m) en cualquier dimensión, y debe aparecer en un espacio desocupado que puedas ver en el suelo.
  • Proporcionar a un máximo de veinte criaturas que puedas ver el recuperar todos sus Puntos de Golpe, y eliminar en ellos todos los efectos descritos en el conjuro de restablecimiento mayor.
  • Proporcionar a un máximo de diez criaturas que puedas ver inmunidad a un único conjuro u otro efecto mágico durante 8 horas. Por ejemplo, podrías hacerte a ti mismo y a todos tus compañeros inmunes a los ataques de drenaje de vida de un demonio mayor.
  • Deshacer un solo suceso reciente para forzar un nuevo lanzamiento de cualquier tirada realizada dentro del último asalto (incluyendo tu último turno). La realidad se remodela por sí misma para ajustarse al nuevo resultado. Por ejemplo, el conjuro de deseo puede deshacer las tiradas de salvación exitosas, el golpe crítico de un oponente, o una salvación fallida de un amigo. Puedes forzar una nueva tirada para ser realizada con ventaja o desventaja, y puedes elegir si usar la nueva tirada o la tirada original.

Podrías ser capaz de conseguir algo más allá del ámbito de los ejemplos de más arriba. Enuncia tu deseo al DM de la manera más precisa posible. El DM tiene gran libertad en la resolución de lo que se produce en ese caso; cuanto mayor sea el deseo, mayor será la probabilidad que algo vaya mal. 

Este conjuro podría simplemente fracasar, el efecto deseado podría lograrse solo en parte, o podría ocurrir una consecuencia imprevista como resultado de la forma en que hayas formulado el deseo. Por ejemplo, deseando que un villano estuviera muerto te podría impulsar adelante en el tiempo en una época en la que el villano ya no estuviera vivo, eliminándote eficazmente del juego. De manera similar, deseando un objeto o artefacto mágico legendario podría instantáneamente transportarte a la presencia del actual dueño del objeto.

El esfuerzo del lanzamiento de este conjuro para producir cualquier otro efecto disto a duplicar otro hechizo, te debilita. Después de realizar este esfuerzo, hasta que realices un descanso largo, cada vez que lances un conjuro, sufres 1d10 puntos de daño necrótico por nivel de conjuro lanzado. Este daño no puede reducirse o impedirse de ninguna manera. Además, tu Fuerza baja a 3, si no es ya de 3 o menor, durante 2d4 días. 

Por cada uno de esos días que pases descansando y sin realizar nada más que actividades ligeras, tu tiempo de recuperación restante disminuye en 2 días.

Finalmente, tira un d20. En un 15 o superior, elimina este conjuro de tu lista de conjuros: eres incapaz de volver a lanzar un deseo nunca más si sufres este esfuerzo.