Cuando arrojas este orbe, rebota al contacto con todo lo que toca, evadiendo criaturas. Cada vez que el orbe rebota, acelera ligeramente, viajando más y más rápido hasta que escape hacia la atmósfera o se desintegre después de un minuto.
El breve reino de terror del orbe rompe cerámica, vidrio, mueblería ligera, y otros objetos frágiles a su paso. Que pena.