Cuando te intentas ocultar, haz una prueba de Destreza (Sigilo). Hasta que te descubran o dejes de esconderte, el total de la prueba se opone a la prueba de Sabiduría (Percepción) de cualquier criatura que busca activamente tu presencia.
No puedes esconderte de una criatura que puede verte, y si haces ruido (como gritar una advertencia o derribar un florero), delataras tu posición.
Una criatura invisible no puede verse, por lo que siempre puede tratar de ocultarse. Sin embargo, su andar o sus pasos aun podrán ser notados por lo tendrá que quedarse quieta.
En combate, la mayoría de las criaturas se mantienen alerta a las señales de peligro a su alrededor, por lo que si sales de tu escondite y te acercas a una criatura, por lo general te verá. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias, el Dungeon Master podrían permitirte permanecer oculto cuando te aproximas a una criatura que está distraída, lo que te permite obtener ventaja en el ataque antes que se percate de tu presencia.
Percepción pasiva. Cuando te ocultas, hay una posibilidad que alguien se dé cuenta de que estas escondido, incluso sin estar buscando. Para determinar si una criatura se da cuenta que hay alguien escondido, el DM compara tu prueba de Destreza (Sigilo) con la puntuación de Sabiduría (Percepción) pasiva de esa criatura, que es igual a 10 + modificador de Sabiduría de la criatura, así como cualesquier otra bonificación o penalización. Si la criatura tiene ventaja, añade +5. Con desventaja, resta 5.
Por ejemplo, si un personaje de nivel 1 (con un bono de competencia de +2) tiene una Sabiduría de 15 (un modificador de +2) y competencia en percepción, tiene una puntuación pasiva de Sabiduría (Percepción) de 14.
¿Qué Puedes ver? Uno de los principales factores que determinan si puedes encontrar una criatura u objeto oculto es lo bien que puedes ver en un área, la cual puede estar en penumbras (luz tenue) u oscuridad, como se explica en el Capítulo 8.