- Nivel 5, nigromancia
- Tiempo de lanzamiento: 1 acción
- Alcance: Toque
- Componentes: V, S
- Duración: 7 días
Tu toque inflige enfermedad. Realiza un ataque de conjuro cuerpo a cuerpo contra una criatura a tu alcance. E n caso de impactar, contagia a la criatura una enfermedad de tu elección entre las opciones que se describen debajo.
Al final del turno del objetivo este debe realizar una tirada de salvación de Constitución. Después del tercer fallo en estas tiradas de salvación, el objetivo dejará de hacer estas tiradas y la enfermedad invadirá su cuerpo durante la duración del conjuro. Si por el contrario acierta tres veces en las tiradas de salvación, la criatura se recupera de la enfermedad y el conjuro finaliza.
Ya que este conjuro provoca una enfermedad natural en el objetivo, se aplica cualquier efecto que cure la enfermedad o la mejore.
Ceguera. El dolor comprime la mente de la criatura y sus ojos se vuelven de un color blanco lechoso. La criatura queda cegada y gana desventaja en tiradas de característica y de salvación basadas en la Sabiduría.
Fiebre porcina. Una fiebre altísima se extiende por el cuerpo de la criatura. La criatura sufre desventaja en pruebas de característica, de salvación y de ataque basadas en la Fuerza.
Carne putrefacta. La carne de la criatura se pudre. La criatura sufre desventaja en tiradas de característica basadas en Carisma y pasa a ser vulnerable a cualquier tipo de daño.
Mente ardiente. La mente de la criatura comienza a estar febril. La criatura sufre desventaja en tiradas de característica y salvación basadas en la Inteligencia, y la criatura empieza a actuar en el combate como si estuviera bajo los efectos del hechizo de confusión.
Epilepsia. La criatura comienza a sufrir espasmos. La criatura sufre desventaja en tiradas de característica, de salvación y de ataque basadas en la Destreza.
Perdición Babosa. La criatura comienza a sangrar de forma incontrolada. La criatura sufre desventaja en tiradas de característica y de salvación basadas en la Constitución. Además, cuando la criatura sufre daño, queda aturdida hasta el comienzo de su siguiente turno.