Origen
Errante es proveniente de la tribu orca Ur-Drokar (Raíz del Juicio). asentada en el Bosque Las Raíces Eternas, un lugar sagrado que las tribus consideraban un reflejo vivo de los espíritus primordiales. Los Ur-Drokar no eran simples guerreros salvajes; eran guardianes del equilibrio. Su vida giraba en torno a la armonía entre fuerza y espíritu, forjando alianzas con otras tribus y protegiendo rutas ancestrales.
Errante fue encontrado en un campo de batalla al lado de sus padres quienes lo protegieron durante esta, las tribus de Las Raíces Eternas no siempre están en paz y los Ur-Drokar nunca se han caracterizo por tener la mayor fuerza militar. Aquellos que se quedan sin lazos familiares a corta edad encuentran su familia en toda su tribu y por tanto son los elegidos para liderar la tribu en un futuro, bajo esa lógica heredada por generaciones Errante seria criado como un futuro líder
Bajo las mismas tradiciones heredadas de la tribu, a una edad muy corta uno de los brazos de Errante fue marcado, mientras que el otro fue limpiado como parte de un ritual espiritual.
Brazo de las Promesas (tatuado): marcado con símbolos de juramentos, pactos sagrados e historias de ancestros. Cada marca es un voto sellado en nombre de su dios y su clan.
Brazo del Juicio (limpio): sin marcas, como advertencia de que el destino aún tiene espacio para escribir o borrar. Representa la parte de su alma que puede redimirse o mancharse para siempre.
En sus primeros años como líder, Errante rompió con las tradiciones más rígidas. Mientras las tribus orcas del bosque permanecían aisladas, temerosas del mundo exterior, Errante alzó una voz distinta
“El bosque nos dio vida, no cadenas. Debemos caminar más allá de sus raíces, llevar su espíritu al mundo, y traer de regreso lo que aprendamos”.
Promovió un ideal nuevo: exploración sin olvido, expansión cultural sin traición. Sus palabras no buscaban guerra, sino entendimiento. Y poco a poco, su visión ganó fuerza. Algunas tribus comenzaron a escucharlo, y eso despertó temores.
Entonces llegó la tragedia.
Cuando su influencia crecía y mientras Errante realizaba negociaciones fuera de su tribu, los Ur-Drokar fueron borrados del mapa en una sola noche. Nunca supo quien fue el enemigo que temía el cambio que Errante representaba. No halló señales de batalla justa, solo devastación: hogueras apagadas, tótems quebrados, los ecos del bosque convertidos en silencio.
Errante comprendió que alguien había querido quebrar la idea antes de que germinara. Pero la sangre no le dictó venganza.
Así, con su tribu, decidió morir también. Junto a las tumbas, dejó una vacía con su nombre grabado, y lo abandonó para siempre. Desde entonces, Errante viajo por tierras desconocidas sin que nadie recordara quién era, ayudando en silencio a los que lo necesitaban, como si cada acto fuera una raíz más de un bosque que ya no existía.
Años después, su andar lo llevó a la Pathfinder Society. No buscaba gloria ni riqueza, solo una causa que hiciera eco de los ideales que alguna vez lo guiaron.
Y allí la encontró: una hermandad dedicada a descubrir, aprender y proteger. Los vio como un reflejo imperfecto de lo que soñó para su pueblo. Entre sus filas, Errante volvió a nacer.
Abandonó el nombre de su tribu, el que ahora duerme bajo tierra, y aceptó el título que la Sociedad le dio: Errante.
Desde entonces, no camina por deber, sino por un voto personal y sagrado
Word count: 598