En Tian Xia, los aventureros Lucky, Delgado, Nick y Aine fueron convocados por la Venture-Captain Amara Li, quien buscaba establecer una nueva logia. La misión consistía en recuperar un cargamento de reliquias donadas por Tanov, cuya segunda caravana se había perdido en la Selva de los Espíritus con dos semanas de retraso en un trayecto de un mes.
El viaje estuvo marcado por múltiples peligros: no-muertos, espíritus y los guardianes Kami, benevolentes si se les mostraba respeto, así como la amenaza de los Oni. Tras semanas de marcha, llegaron a una aldea donde Aine presenció la aparición de un espectro de máscara blanca y cabello azul, y conocieron a una anciana que reconoció en ella la marca de una antigua profecía. Al salvarla, esta les ayudó a canalizar la fuerza de la marca en una máscara blanca, revelando que era en realidad un parásito que se alimentaba de su portador.
Despues de defender a los aldeanos de un ataque de esqueletos, Aine fue encontrada por un enigmático payaso que dejó tras de sí un corazón sangriento (Que se había escuchado como canis) y un misterioso pozo marcado con “Pathfinder aquí” que decidieron no explorar.
Más adelante, tanto Aine como Delgado fueron poseídos por espíritus que les revelaron la ubicación de la caravana desaparecida, donde sobrevivientes resistían ataques constantes. Sin un clérigo para exorcizar, lograron dispersar a los espíritus, pero descubrieron que la reliquia había sido robada por Dorobu, un kitsune guardián con forma de zorro.
Dorobu dudó en entregarla, hasta que un esqueleto gigante apareció acompañado de sus huestes. El kitsune pidió a los aventureros que demostraran ser dignos. En el combate, Delgado contuvo los embates mientras Lucky y Aine atacaban; finalmente, una poción lanzada por Aine con ayuda de Nick acabó con la criatura, ganándose su confianza.
Al tomar la reliquia, Aine fue transportada a un trono oscuro, frente a un anciano vestido de amarillo que se presentó como Hastur y reclamó ser el protector de los Pathfinder, el que les puso la marca. Le ofreció devolverle la vida a Canis a cambio de entregarle la reliquia. Tras una lucha interna, Aine rechazó el trato y volvió con sus compañeros, abrazando a Nick y compartiendo lo ocurrido.
Delgado intentó regresar al misterioso pozo marcado como “Pathfinder aquí”, pero este había desaparecido.