El vínculo entre Meleeka y Aine nació en conflicto y creció en tensión romántica.
- Primer encuentro: Aine la buscó tras el robo del artefacto; Meleeka, con su aire rudo, apenas le acarició la mejilla con la excusa de quitarle algo, y partió advirtiéndole que no la siguiera, pues el destino las volvería a reunir.
- Segunda aparición: cuando Aine estaba derrotada, sin Canis ni recursos, Meleeka la visitó en su casa. Con manos heridas le entregó un peluche de Canis hecho por ella misma, la abrazó y le recordó que aún tenían una revancha pendiente y una historia que conocerse.
- Tercera aparición / redención: en la misión contra el clérigo oscuro, Meleeka se lanzó a rescatar a Chao y vio a Aine morir y revivir. Ese acto le valió la confianza de la Sociedad. Después, Aine la buscó con rosas y una nota que decía: “La vida es corta, tengamos una cita”. Meleeka intentó fingir indiferencia, pero no pudo evitar correr tras ella. Aquello los llevó a compartir citas… y noches.
- Conflictos: las tensiones no tardaron en aparecer. La disputa con Chao por unos guantes entregados por Aine desató una pelea entre Meleeka y él, donde reveló también su propia marca de Pan. Sintiendo que Aine no la comprendía, eligió terminar con la relación.
- Reconciliación: aun enojada, no dudó en correr al lado de Aine en su enfrentamiento contra Raatma. Allí discutieron, intentando protegerse mutuamente. Tras la victoria, se reconciliaron con un beso.
- Nueva tragedia: la felicidad se truncó cuando Aine estuvo a punto de ser llevada por un payaso, pero Chao se sacrificó para salvarla.
La relación entre ambas es intensa, marcada por altibajos, discusiones y reconciliaciones apasionadas. Meleeka nunca deja de ser la tsundere que aparenta dureza, pero en cada gesto hacia Aine demuestra lo profundo de sus sentimientos.