Solitario solterón octogenario que vivió en una laberíntica casa colonial en las afueras de Arkham. El último descendiente directo de un linaje que se remonta a la fundación de la ciudad, siglos atrás. Fallecido en febrero de 1920.
Su casa, la Mansión Hobbhouse, ha resultado contener un auténtico tesoro en diarios, documentos históricos, cuadros y artefactos que abarcan toda la historia de Nueva Inglaterra.