Sin demorarse más, nuestros investigadores se dirigen a Ross's Corners. Es una pequeña aldea de menos de 40 habitantes, cuyos edificios se sitúan todos en una única calle.
A la entrada hay una gasolinera con tienda, en la que también pueden encontrar la oficina de correos. Al fondo de la calle se encuentra la pequeña iglesia del pueblo.
En la puerta de la gasolinera está sentado un hombre mayor fumando en una pipa. Mira a los investigadores de manera hosca y saluda con un leve movimiento de cabeza. Dentro de la tienda se encuentra una señora llenando un cesto con artículos de la sección de alimentación, y en el mostrador otra mujer de aspecto afable que sonríe a los visitantes cuando entran. "¿En qué puedo ayudarles?".
Mientras algunos hacen acopio de suministros, se dan cuenta de que la señora que está haciendo la compra les mira con desconfianza e intenta evitar su mirada. Sid Hudges se acerca a ella y consigue que le cuente que no se fía de los forasteros porque esta noche ha desaparecido Maggie McPhirter, granjera local. Su marido la vio por última vez después de la cena, cuando ésta salió de su casa al establo a echar un último vistazo a los animales. No volvió y la han estado buscando toda la noche.
Ernest de la Cruz, fuera, pregunta al señor de la pipa cómo pueden llegar a la dirección que indica la llave de la granja. Éste le contesta, aunque no muy amablemente, que está a unos 2 Km por la carretera que va hacia el norte. Allí podrán ver un árbol muerto justo donde se encuentra el desvío para la granja que se puede ver desde la propia carretera. Le dice que la granja está en muy mal estado y que alguien debería darle un repaso.
Mientras, Ishna Witca habla con la dependienta, que dice llamarse Mamá Peters. Pregunta por la granja y ella le contesta que lleva mucho tiempo abandonada, que nadie va por ahí nunca y que está muy deteriorada; pero sabe que es propiedad de un profesor de la Universidad de Miskatonic y que paga regularmente los impuestos, por eso no se ha dado parte ni se ha embargado. "Los chicos dicen que está encantada". También les dice que no le tengan en cuenta a la gente del pueblo que les traten con desconfianza, pero están todos muy preocupados por Maggie. Si la ven, por favor avisen.