La energía y el entusiasmo por vivir de un gnomo brillan a través de cada centímetro de su diminuto cuerpo. Los gnomos miden un poco más de 3 pies de altura y pesan entre 40 y 45 libras. Sus caras bronceadas o morenas suelen estar adornadas con amplias sonrisas (debajo de sus prodigiosas narices), y sus ojos brillantes brillan de emoción. Su cabello rubio tiende a sobresalir en todas direcciones, como si expresara el interés insaciable del gnomo por todo lo que lo rodea.
La personalidad de un gnomo se destaca en su apariencia. La barba de un gnomo masculino, en contraste con su cabello salvaje, se mantiene cuidadosamente recortada pero a menudo se estila en curiosas formas de rama o de punta. La ropa de un gnomo, aunque generalmente está hecha en modestos tonos tierra, está elaboradamente decorada con bordados, estampados o joyas brillantes.