Los orcos descienden de los eldar. Las cualidades de guerrero eldar resuenan dentro de los orcos, otorgándoles una dureza y tenacidad que no se puede igualar, y preparados para poder vivir sobre o bajo tierra.
Tras la Purificación, algunos eldar guerreros se cansaron de seguir las órdenes de los dioses y desertaron, esparciéndose por Ivria. Esta separación de aquellos dioses que los habían creado les modificó, perdiendo su habilidad mágica natural, pero ganando gran fuerza y resistencia física. Sin embargo, esto no impide a los orcos dedicarse a la magia, sea arcana, natural o divina, y en la actualidad muchos de ellos son magos, brujos, druidas o clérigos, aunque éstos últimos mayoritariamente rinden culto a Minauros.